Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses cerraron la sesión con un sesgo positivo y dejaron al S&P 500 a escasa distancia de sus máximos históricos, en una jornada marcada por la reactivación del apetito por el sector tecnológico tras la fuerte corrección de la semana previa y por la cautela ante una batería de datos macroeconómicos que será clave para definir el rumbo de la política monetaria.
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El repunte de las grandes tecnológicas volvió a dominar la narrativa del mercado, mientras los inversores calibraron el equilibrio entre crecimiento, inflación y tasas de interés. El S&P 500 avanzó 0,47% al cierre, impulsado por un alza de 1% en el índice de megacapitalizaciones, que superó ampliamente el desempeño de las compañías de menor tamaño.
El Dow Jones Industrial subió 0,04% y marcó un nuevo récord, mientras que el Nasdaq avanzó 0,90% y concentró buena parte del flujo comprador gracias al rebote de empresas vinculadas a la inteligencia artificial y al software.
Entre los movimientos individuales, destacó el salto de casi 10% de Oracle (ORCL), en una señal de que los inversores regresan selectivamente a nombres castigados durante la liquidación reciente. El rebote se produjo después de los temores desatados por la abrupta venta vinculada a la irrupción de nuevas herramientas de automatización basadas en inteligencia artificial.

“Cuando los mercados sufren ventas tan abruptas como las que vimos en algunas áreas de tecnología, suelen aparecer rebotes”, señaló Sameer Samana, del Wells Fargo Investment Institute, al advertir a Bloomberg que aún es temprano para saber si el ajuste ya cumplió su función.
En ese contexto, Alphabet (GOOGL) volvió a captar la atención al anunciar que prepara una emisión de bonos en dólares por hasta US$20.000 millones, por encima de lo previsto inicialmente, con el objetivo de financiar sus ambiciones en inteligencia artificial. La compañía también estaría sondeando a inversores para realizar emisiones en Suiza y el Reino Unido, incluyendo bonos a 100 años, una señal del volumen de capital que el sector está dispuesto a movilizar para sostener su expansión tecnológica.
Más allá del rebote bursátil, el mercado operó con cautela ante una semana cargada de referencias macroeconómicas. El informe de empleo de enero, que se publicará el miércoles, es esperado con una creación de 69.000 puestos y una tasa de desempleo estable en 4,4%, además de revisiones históricas que podrían mostrar un ajuste a la baja significativo en las cifras del último año.
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El viernes será el turno del índice de precios al consumidor, que los analistas seguirán de cerca en busca de nuevas señales de desaceleración inflacionaria. “Un reporte laboral mediocre probablemente no moverá demasiado el mercado, pero en un entorno volátil las malas noticias pueden volver a ser malas noticias”, advirtió Chris Larkin, de E*Trade de Morgan Stanley.
En el mercado de renta fija, los movimientos fueron acotados luego de la reciente baja de los rendimientos. El retorno del bono del Tesoro a 10 años descendió un punto básico hasta 4,20%, mientras el oro superó los US$5.000 la onza y el bitcoin (XBTUSD) se estabilizó en torno a los US$70.000 tras una semana de extrema volatilidad, aunque sin recuperar aún un impulso claramente alcista.
El telón de fondo sigue siendo la discusión sobre el impacto económico de la inteligencia artificial. Estrategas de Morgan Stanley (MS) sostienen que las expectativas de crecimiento de ingresos para las mayores tecnológicas se encuentran en máximos de varias décadas, mientras que la reciente caída moderó valuaciones y abrió puntos de entrada más atractivos.

Sam Stovall, de CFRA, estimó a Bloomberg que el sector tecnológico podría registrar un crecimiento de ganancias por acción de 32% en 2026, muy por encima del promedio del mercado, siempre que las previsiones se mantengan.
Además, el mercado energético aportó un matiz geopolítico a la jornada, con el petróleo cerrando al alza tras un repunte de la prima de riesgo en Medio Oriente. El crudo West Texas Intermediate avanzó cerca de 2% y se ubicó en torno a los US$65 por barril, luego de que el Departamento de Transporte de Estados Unidos recomendara a los buques con bandera estadounidense evitar las aguas iraníes al transitar por el Estrecho de Ormuz.
La advertencia, motivada por un reciente incidente con la Guardia Revolucionaria iraní, reavivó los temores a interrupciones en uno de los principales cuellos de botella energéticos del mundo, por donde fluye alrededor de un tercio del petróleo global, y revirtió la presión bajista que había predominado tras señales de avance en las conversaciones nucleares entre Washington y Teherán.
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¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar inició la semana con un sesgo a la baja, en un entorno marcado por factores externos e internos que presionan a la divisa estadounidense. Según Chris Turner, los mercados cambiarios están reaccionando a un mayor apetito por el riesgo a nivel global, lo que ha reducido el atractivo relativo del billete verde.
Más allá de los factores externos, el estratega señala que el dólar también enfrenta presiones internas. Los datos del mercado laboral estadounidense sorprendieron negativamente la semana pasada, lo que ha llevado a los inversores a prepararse para una posible reevaluación por parte de la Reserva Federal.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina avanzaron. El real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN), el chileno (USDCLP) y el colombiano (USDCOP) ganaron, al igual que el peso argentino (USDARS) y el sol peruano (USDPEN).
Con este telón de fondo, Turner concluye que, salvo un deterioro significativo del apetito por el riesgo, el dólar podría registrar una semana negativa. BBVA FX Strategy agrega que la atención de los mercados sigue centrada en el sentimiento de riesgo global y los movimientos del yen asociados a las oscilaciones de tasas.
Las noticias corporativas del día:
- Alphabet (GOOGL) busca recaudar alrededor de US$15.000 millones mediante una emisión de bonos en dólares de alta calidad crediticia, en hasta siete tramos, incluyendo uno a 40 años con un spread inicial de 1,2 puntos sobre los Tesoros. La operación se suma al auge de financiamiento corporativo impulsado por inversiones masivas en inteligencia artificial, que superarían los US$650.000 millones en 2026.
- Eli Lilly (LLY) acordó comprar la biotecnológica Orna Therapeutics por hasta US$2.400 millones en efectivo, combinando pagos iniciales y por hitos, en su segunda operación en dos días para diversificar más allá de su fármaco estrella contra la obesidad, Zepbound. Orna desarrolla terapias basadas en ARN circular para enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple.

- Novo Nordisk (NVO) demandó a Hims & Hers Health (HIMS) por infringir su patente sobre la semaglutida, ingrediente activo de Wegovy y Ozempic, acusándola de producir y promover versiones no autorizadas en píldora e inyectables, incluso después de que Hims anunciara que retiraría su copia del nuevo Wegovy oral. La demanda en Delaware busca compensaciones por regalías y pérdidas.
- Apollo Global Management (APO) alcanzó un máximo histórico en originación de préstamos con US$97.000 millones en el cuarto trimestre y US$309.000 millones en todo 2025, impulsando ingresos por comisiones y spreads a niveles récord. Su negocio Capital Solutions generó US$808 millones en comisiones, mientras que las ganancias por desempeño realizado crecieron 30% interanual a US$588 millones.
Esta historia se actualizó con el cierre de los mercados en Wall Street.













