El mercado evaluó el impacto del conflicto en Medio Oriente y aguardó resultados clave de Alphabet y Tesla para medir el avance del ciclo de inversión en IA.
Los resultados de Alphabet y Tesla, que se publican tras el cierre de Wall Street de este miércoles, inauguran una temporada decisiva para las grandes tecnológicas.
El lento ritmo de gasto de capital de la compañía alimenta las dudas de analistas e inversionistas sobre su capacidad para cumplir las ambiciosas promesas de inteligencia artificial de Elon Musk.
Las previsiones de Zacks muestran que dos compañías explican una parte relevante del crecimiento esperado del sector tecnológico y del S&P 500, mientras que el resto del mercado mantiene una expansión más moderada.
Más analistas han rebajado su recomendación sobre ambas compañías ante el temor de que las herramientas de inteligencia artificial reduzcan el crecimiento, los márgenes y el poder de fijación de precios del sector.
El índice MSCI Asia Pacífico avanzó 2,2% impulsado por Samsung y TSMC, mientras los inversores siguen atentos a las tensiones en Medio Oriente y los resultados de las grandes tecnológicas.
La empresa tecnológica encara su próximo balance con la atención puesta en Azure, las inversiones en inteligencia artificial, Copilot y la capacidad de convertir contratos pendientes en ingresos.
Esta semana se dan a conocer los primeros resultados del grupo de empresas de gran capitalización y aumenta la presión para que estas justifiquen sus inversiones en IA.
El liderazgo de Wall Street sigue intacto para los analistas, pero el consenso entre varias firmas internacionales apunta a que las mejores oportunidades de diversificación y crecimiento ya no dependen exclusivamente de EE.UU.
Las dudas sobre las valoraciones del sector de inteligencia artificial y el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsaron una nueva ola de ventas en las tecnológicas y elevaron el precio del petróleo.
La irrupción del modelo chino Kimi K3 reavivó las comparaciones con DeepSeek y golpeó a las tecnológicas, al alimentar las dudas sobre si el enorme gasto en inteligencia artificial seguirá justificando las elevadas valoraciones del sector.
Las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial golpearon a las acciones de semiconductores, mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán elevó la cautela de los inversionistas.
La aseguradora mejoró su pronóstico de beneficio para 2026 por encima de las expectativas de los analistas, impulsada por unos costos médicos inferiores a los previstos y un sólido desempeño trimestral.
La inflación mayorista sorprendió a la baja y fortaleció las expectativas de una pausa de la Reserva Federal, mientras el mercado siguió atento a la tensión entre Estados Unidos e Irán y a los resultados corporativos.
Las acciones tocaron su nivel más bajo desde el debut bursátil. El mercado ahora pone la mira en el fin de las restricciones de venta para los primeros inversionistas.
El banco registró ingresos récord de US$6.300 millones en operaciones bursátiles, impulsó con fuerza su negocio de gestión patrimonial y también superó las previsiones en banca de inversión.
El caso parece de película: un capo de la droga, un alto cargo policial corrupto con millones de dólares en efectivo al parecer escondidos en las paredes de su casa y vínculos con la realeza española.
La moderación de la inflación alivió las expectativas de nuevas alzas de tasas, mientras Kevin Warsh insistió en que la Reserva Federal mantendrá su enfoque en controlar los precios pese al dato favorable.
La tecnológica atribuyó el deterioro a que sus clientes desviaron gasto hacia servidores, almacenamiento y memoria, mientras la mayoría de las firmas de análisis mantiene recomendaciones de compra.