Nvidia y las expectativas de un sólido crecimiento de las ganancias impulsaron a Wall Street a nuevos máximos, pese a que las tasas de interés y los riesgos sobre el suministro de petróleo siguen bajo la mirada del mercado.
El S&P 500 no es un activo que pueda comprarse directamente. Los inversionistas acceden a su desempeño mediante ETF y otros vehículos, con alternativas que cambian según el país.
Las acciones tecnológicas contrarrestaron la presión de las tasas en Estados Unidos, mientras Brasil vivió una jornada de fuertes ganancias tras la primera vuelta presidencial.
Un equipo liderado por Michael Wilson afirmó que la magnitud del retroceso ha creado un entorno más favorable para los sectores vinculados al ciclo económico, donde las perspectivas fundamentales siguen siendo sólidas.
La creación de apenas 29.000 empleos moderó las expectativas sobre la Fed y dio impulso a las acciones, con las tecnológicas al frente de las ganancias.
Las acciones estadounidenses cerraron con leves ganancias después de que los Tesoros recuperaron terreno, mientras el Brent superó los US$102 y la atención se desplazó al informe de empleo del viernes.
La caída del petróleo no disipó la presión sobre los mercados, con los rendimientos de los bonos en máximos de décadas y la Fed abierta a nuevos aumentos de tasas.
El múltiplo precio/ganancias esperadas del S&P 500 cayó de 22 a 19 veces en lo que va del año, pese al avance de 14% del índice, y volvió a su promedio de 10 años.
El banco espera que las ganancias por acción crezcan alrededor de 11% tanto en 2027 como en 2028, aunque el impulso de la inversión en inteligencia artificial comenzará a perder fuerza.
Las señales de un posible avance diplomático entre Estados Unidos e Irán presionaron al petróleo y dieron alivio a las acciones, aunque los rendimientos de los bonos del Tesoro permanecieron cerca de máximos.
El Brent superó US$102 y el rendimiento del bono del Tesoro a cinco años rebasó 5% por primera vez desde 2007, tras datos que mostraron una economía estadounidense más fuerte de lo previsto.
Las acciones vinculadas con inteligencia artificial lideraron la jornada y contrarrestaron las pérdidas de los bancos. El mercado también siguió las conversaciones con Irán y las señales de la Fed sobre las tasas.
Deutsche Bank espera otra temporada de balances sólida y mantiene una perspectiva favorable para las acciones estadounidenses de cara al cierre del año.
Las grandes tecnológicas lideraron el avance de Wall Street, mientras el petróleo cayó por debajo de US$100 ante señales de mayor oferta y expectativas de una posible apertura diplomática entre Estados Unidos e Irán.
Morgan Stanley estima que el S&P 500 podría caer hasta los 7.100 puntos si aumentan significativamente los precios de la energía o se endurecen las condiciones financieras.
Las tecnológicas impulsaron el rebote de Wall Street, mientras el petróleo cayó y los rendimientos de los Tesoros retrocedieron desde máximos de varios años.
Según datos de Bloomberg Intelligence, se espera que todos y cada uno de los sectores del S&P 500 registren un crecimiento de las ganancias en el tercer trimestre, algo que no ocurría desde 2021.
La primera subida de tasas de la Fed desde 2023 borró las ganancias de Wall Street, mientras el rendimiento del Tesoro a dos años alcanzó su nivel más alto desde 2024.