Alphabet prevé recaudar hasta 5.500 millones de dólares australianos en su primera emisión de bonos en Australia, con una demanda que supera los 20.000 millones de dólares australianos.
Las grandes tecnológicas están inundando el mercado con deuda para financiar el auge de la inteligencia artificial, restando demanda a los bonos del Tesoro.
El conglomerado volvió a ser comprador neto de acciones por primera vez desde 2022, mientras reforzó su posición en Alphabet, incorporó más títulos de The New York Times y redujo su efectivo.
Google lanzó Gemini 3.7 Flash con mejoras en programación, generación de código y eficiencia, mientras sigue sin precisar la fecha de lanzamiento de Gemini 3.5 Pro.
La tecnológica busca asegurar capacidad de fabricación para más de 300.000 chips Maia de próxima generación, según The Information, en medio de la competencia con Amazon y Google.
La oferta de Alphabet se produce dos semanas después de que la revisión al alza de sus previsiones de gasto para 2026 reavivara las dudas sobre si las cuantiosas inversiones en IA darán sus frutos.
Los inversionistas aguardan el informe de empleo de julio y las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mientras los resultados corporativos mantuvieron la presión sobre el sector tecnológico.
Jeff Dean deja la compañía para fundar una startup junto a otros investigadores, mientras Demis Hassabis cede el control operativo de DeepMind en plena competencia con OpenAI y Anthropic.
La reunión prevista abordará un nuevo marco voluntario para realizar pruebas de seguridad de modelos de inteligencia artificial, impulsado por la administración Trump.
Alphabet, Meta, Microsoft y Amazon han informado un aumento vertiginoso de sus compromisos en materia de arrendamientos, edificios, energía y otros equipos a medida que apresuran a construir flotas de centros de datos.
El crecimiento ya no basta. Los inversores quieren comprobar que la multimillonaria apuesta por la inteligencia artificial se traduce en ingresos, márgenes y generación de caja.
Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, el petróleo por encima de US$100 y el repunte de los rendimientos de los bonos golpearon el apetito por el riesgo en Wall Street.
La nueva función de Google permite a los usuarios registrar un video de su rostro para recuperar el acceso a sus cuentas cuando pierdan su dispositivo o no recuerden su contraseña.
La compañía tecnológica fue uno de los primeros inversores en la firma espacial y mantiene restricciones para vender parte de sus acciones, según un informe trimestral de Alphabet.
La Comisión Europea concluyó que la empresa favoreció de forma desleal sus servicios de búsqueda y restringió a desarrolladores en Google Play. La decisión aumenta la presión regulatoria sobre Alphabet.