Bloomberg Línea — Wall Street cerró la jornada del martes con un tono mayormente constructivo, con las acciones estadounidenses aproximándose nuevamente a máximos históricos, en un contexto marcado por una fuerte caída del dólar, un renovado apetito por activos reales y una creciente atención a la decisión de política monetaria de la Reserva Federal.
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El impulso de los resultados corporativos volvió a pesar más que las señales de enfriamiento económico, mientras los mercados asimilan un escenario global atravesado por tensiones comerciales, riesgos geopolíticos y una rotación de flujos entre activos.
El S&P 500 avanzó 0,41% y quedó a las puertas de los 7.000 puntos, acumulando su quinta sesión consecutiva al alza y en un nuevo récord al llegar a 6.978,6 unidades. El Nasdaq subió cerca de 0,91%, apoyado en el repunte de las acciones tecnológicas en una semana clave de balances de las mayores compañías del sector.
En contraste, el Dow Jones Industrial retrocedió 0,83%, presionado por caídas en el sector asegurador, luego de que el gobierno estadounidense propusiera mantener sin cambios los pagos a los planes privados de Medicare en 2027, que golpeó a acciones como UnitedHealth, que además se desplomó tras entregar proyecciones de resultados que decepcionaron al mercado.

En el plano macroeconómico, los datos de confianza del consumidor aportaron una nota de cautela. El índice del Conference Board cayó en enero a 84,5 puntos, su nivel más bajo desde 2014, reflejando un deterioro en las expectativas sobre la economía y el mercado laboral. Si bien algunos analistas advierten que esta debilidad podría anticipar una desaceleración del consumo, otros sostienen que el impacto sería gradual y compatible con un escenario de recortes de tasas más adelante, lo que seguiría respaldando a las acciones y los bonos.
En renta fija, los bonos del Tesoro mostraron leves ventas. El rendimiento del título a 10 años subió dos puntos básicos hasta 4,23%, mientras los inversores ajustan posiciones ante la expectativa de que la Reserva Federal mantenga las tasas sin cambios en su reunión de esta semana.
Los contratos de swaps reflejan que el mercado ahora descuenta el primer recorte recién hacia julio, con la posibilidad de una reducción adicional antes de fin de año, en un contexto en el que los funcionarios del banco central buscan reafirmar un enfoque dependiente de los datos.
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El oro subió 1,5% y se mantuvo por encima de los US$5.000 la onza por segundo día consecutivo, consolidando una racha de siete sesiones de ganancias. La plata avanzó 3,8% hasta US$107,59, tras haber rozado máximos históricos, en un rally alimentado tanto por demanda física como por flujos especulativos. El repunte refleja lo que varios gestores describen como un retorno de la “operación de depreciación”, con inversores reduciendo exposición a monedas y deuda soberana para refugiarse en activos reales.
“Los precios del oro podrían potencialmente superar los US$7.000 hacia fin de año”, afirmó a Bloomberg Frederique Carrier, jefa de estrategia de inversiones de RBC Wealth Management para las Islas Británicas y Asia, al destacar que las tensiones comerciales y las inestabilidades geopolíticas que impulsaron el metal el año pasado siguen plenamente vigentes.

El petróleo también cerró con fuertes alzas. El WTI ganó 2,9% y se ubicó en US$62,39 el barril, su nivel más alto desde octubre, mientras que el Brent subió 3% hasta US$67,57. Los precios incorporaron una prima de riesgo ante el aumento de la presencia militar estadounidense cerca de Irán, interrupciones puntuales en la producción por el clima invernal en Estados Unidos y un dólar más débil que favorece a las materias primas. A ello se sumó la expectativa de que la OPEP+ mantenga sin cambios su política de producción en su reunión del fin de semana.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar volvió a ser uno de los grandes protagonistas de la jornada. El índice Bloomberg Dollar Spot cayó 0,7% y tocó su nivel más bajo en casi cuatro años, en medio de crecientes apuestas a una prolongación de su debilidad. La moneda estadounidense se ha visto afectada por la incertidumbre en torno a la política económica de Washington, las presiones políticas sobre la Reserva Federal y las señales de posible coordinación internacional para contener la depreciación del yen.
El euro y la libra alcanzaron máximos de varios años, mientras el yen se fortaleció tras indicios de apoyo por parte de autoridades japonesas y estadounidenses.

A ello se ha sumado la cautela de los inversionistas ante una política en Washington percibida como impredecible, incluyendo amenazas del presidente Donald Trump de tomar control de Groenlandia, así como preocupaciones estructurales relacionadas con la independencia de la Reserva Federal, el creciente déficit fiscal y la polarización política.
En este contexto, las monedas de América Latina ganaron en su mayoría. El real brasileño (USDBRL), el peso colombiano (USDCOP) , el mexicano (USDMXN) y el chileno (USDCLP) avanzaron, al igual que el sol peruano (USDPEN). El peso argentino (USDARS) retrocedió.
Las noticias corporativas del día:
- UnitedHealth Group (UNH) anticipa una contracción de 2% en sus ingresos para 2026, situándose por debajo de los US$439.000 millones, marcando su primera caída anual desde 1989. La aseguradora enfrenta presiones regulatorias, como la propuesta de mantener sin cambios los pagos a planes Medicare privados, lo que provocó una caída de hasta 15% en sus acciones. La compañía reducirá su presencia operativa, cerrando o vendiendo 550 centros de atención de Optum Health (20% del total) y desprendiéndose de activos en Europa y Sudamérica.
- HSBC alcanzó una capitalización de mercado de US$300.600 millones (£219.200 millones), convirtiéndose en el primer banco europeo en lograr este hito. Las acciones subieron hasta 3% tras el aumento del precio objetivo por parte de Citigroup (C), impulsado por mayores comisiones en el negocio de gestión patrimonial y un repunte en las tasas interbancarias en Hong Kong. Citi mantuvo su recomendación de compra y colocó al banco en “vigilancia de catalizador positivo” antes de los resultados anuales del 25 de febrero.

- Boeing (BA) registró un aumento del 57% en ingresos trimestrales, alcanzando US$23.950 millones en el cuarto trimestre de 2025, impulsado por la entrega de 160 aviones y un repunte en la producción del 737 y 787. El flujo de caja libre fue de US$375 millones, superando expectativas, mientras que las ganancias ajustadas por acción alcanzaron US$9,92, en gran parte gracias a una ganancia extraordinaria de US$9.600 millones por la venta de su filial Jeppesen.
- El conglomerado indio Adani y la brasileña Embraer firmaron un memorando de entendimiento para establecer la primera planta de fabricación de aeronaves civiles en India, abarcando producción, cadena de suministro, servicios postventa y formación de pilotos. Aunque aún no se ha definido el modelo de avión, la alianza busca fortalecer la conectividad aérea regional y se alinea con el plan del gobierno de Narendra Modi para posicionar a India como centro manufacturero global.
Esta historia se actualizó al cierre de los mercados.











