La divisa retrocedió a su nivel más bajo en casi una semana, mientras el mercado ajusta sus expectativas y ahora apuesta por una subida de tasas en octubre.
Los bonos del Tesoro de EE.UU. recuperan terreno mientras el petróleo baja tras la pausa en los ataques contra Irán, aunque el mercado sigue atento a una posible subida de tasas de la Fed.
Los analistas prevén que la Fed reduzca su tasa de referencia, aunque los mercados y algunos funcionarios del banco central anticipan posibles aumentos ante la persistencia de la inflación.
La moneda estadounidense se fortalece ante la búsqueda de refugio por parte de los inversores, mientras crece la incertidumbre sobre el rumbo de la Reserva Federal y los mercados de bonos.
El principal indicador de inflación del país repuntó por primera vez en tres meses, respaldando las expectativas de que el banco central vuelva a subir las tasas de interés antes de que termine el año.
El presidente de la Reserva Federal afirmó que el encarecimiento de los chips y la infraestructura para inteligencia artificial responde a un ajuste de la oferta y no necesariamente a un proceso inflacionario.
La tasa promedio de las hipotecas a 30 años subió al 6,65%, mientras que las solicitudes para comprar vivienda cayeron 7,3% y tocaron su nivel más bajo desde febrero.
Los precios del mercado monetario del lunes sugieren que los operadores aumentaron sus apuestas a favor de una subida de tasas de interés de un cuarto de punto en julio, tras una serie de nuevos ataques estadounidenses contra Irán.
Los depósitos del Tesoro en cuenta del BCRA cayeron en ARS$4,5 billones tras dos medidas que tomó el equipo económico la semana pasada para inyectar pesos al mercado.
La criptomoneda cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2024, afectada por las expectativas de tasas más altas en Estados Unidos y las crecientes dudas sobre la demanda de Strategy.
La transición al nuevo régimen cambiario será implementada por el banco central, y la tasa de cambio se determinará diariamente en función de la oferta y la demanda en el sistema financiero.
Los operadores descuentan ahora plenamente dos subidas de tasas para finales del primer trimestre de 2027, frente a la única que se preveía antes de la decisión de la semana pasada.
Los mercados se preparan para una semana clave de datos de inflación y bancos centrales, con el PCE en Estados Unidos como principal referencia para la Reserva Federal.
El impacto de las declaraciones de la ministra de Hacienda, Satsuki Katayama, se desvaneció en cuestión de horas, lo que dejó al yen expuesto a fluctuaciones bruscas.
El objetivo revisado de US$4.900 por onza para diciembre implica que aún se espera que el oro gane terreno en el segundo semestre, aunque en menor medida de lo previsto anteriormente.
Las señales de la Fed dieron un nuevo impulso al dólar, devolviéndolo a los niveles observados después de que el estallido de la guerra de EE.UU. contra Irán hiciera subir los precios del petróleo.
La Reserva Federal mantuvo las tasas entre 3,5% y 3,75%, mientras sus funcionarios mostraron diferencias sobre la necesidad de nuevas alzas y elevaron sus previsiones de inflación.