Las tasas hipotecarias en Estados Unidos subieron a su nivel más alto desde agosto, afectando la compra de viviendas y provocando una fuerte caída de las refinanciaciones.
Tras casi estancarse el año pasado bajo el peso de un tipo de interés de referencia del 15%, la mayor economía de América Latina parece crecer ahora a un ritmo anualizado de alrededor del 4%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años, entre los más sensibles a los cambios en la política monetaria, han subido desde el mínimo de marzo del 3,36% hasta el 4,12% del pasado viernes.
Alrededor del 30% al 40% de los activos de Lumina se encuentran ahora en EE.UU., en gran parte en préstamos negociados de forma privada y soluciones de capital estructurado.
Las acciones corren el riesgo de una caída significativa ya que la venta global de bonos amenaza con descarrilar el rally impulsado por la inteligencia artificial, según Mike Wilson, de Morgan Stanley.
La caída del yen se suma a los riesgos inflacionistas y pesa sobre la deuda soberana, mientras aumenta la presión para que el Banco de Japón suba las tasas tras mantener estable su política el mes pasado.
El pulso judicial en EE.UU. marcaría una nueva etapa de mayor incertidumbre para la política comercial del país. ¿Qué implicaciones tiene esto para Latinoamérica y qué países están más expuestos?