El Brent se encamina a su mayor avance semanal desde abril, mientras la escalada militar reaviva los temores sobre el suministro de crudo a través del estrecho de Ormuz.
Los ataques ya alcanzan infraestructura civil y energética, mientras se mantiene el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz y aumenta el temor a una guerra de mayor escala.
El organismo sostiene que el mercado petrolero logró absorber la mayor disrupción del suministro en décadas gracias a tres factores, aunque advierte que ese margen de maniobra se ha reducido y deja a la economía mundial más expuesta a nuevos shocks.
Las nuevas amenazas de Donald Trump contra Irán impulsaron el petróleo por encima de US$80, elevaron las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal y llevaron a Wall Street a cerrar en rojo.
Los países buscan rebajar las tensiones y reanudar las conversaciones de paz, mientras persisten diferencias sobre el control del estrecho de Ormuz y otros puntos clave del acuerdo provisional.
El alivio de las sanciones estadounidenses a Irán abre la puerta a nuevas operaciones comerciales, pero también genera incertidumbre entre bancos y empresas, que temen incumplir un régimen regulatorio aún en transición.
Washington y Teherán intercambiaron nuevos ataques militares mientras se acusan mutuamente de violar el alto al fuego, poniendo en riesgo las negociaciones de paz.
El presidente de EE.UU. afirmó que drones iraníes atacaron embarcaciones en el estrecho, en uno de los mayores desafíos a la tregua alcanzada la semana pasada.
Los inversores recibieron positivamente el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, pero la mejora del contexto geopolítico no se ha traducido en una fuerte subida de los mercados. Un informe de Deutsche Bank señala cuatro razones
La reducción de las tensiones en Medio Oriente impulsó el apetito por el riesgo en los mercados, aunque las expectativas de tasas de interés más altas en Estados Unidos continuaron limitando el optimismo de los inversionistas.
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán hundió los precios del crudo, favoreció a los activos emergentes y desplazó la atención del mercado hacia la reunión de la Reserva Federal.
La caída del petróleo y el alivio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron a las acciones, los bonos y el oro, mientras los inversionistas redujeron sus apuestas sobre nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron el petróleo por encima de US$91 por barril y golpearon a las acciones, mientras siguen las preocupaciones sobre inflación y tasas de interés.
Las acciones estadounidenses borraron sus ganancias iniciales y operaban en rojo a media jornada, afectadas por una nueva ola de ventas en semiconductores.
Las importaciones de crudo cayeron a unos 33 millones de toneladas en mayo, según datos de aduanas, lo que equivale a 7,8 millones de barriles diarios, el nivel más bajo desde octubre de 2017.
Fuerzas ucranianas han tenido cada vez más éxito con ataques de aviones no tripulados en el interior de Rusia y hay algunos signos de resistencia a la guerra de Putin en los niveles más altos de Moscú.