El presidente Xi Jinping se comprometió a ampliar la cooperación comercial, agrícola y tecnológica de China con Corea del Norte, evitando al mismo tiempo las menciones públicas al programa nuclear de su vecino en una reunión con Kim Jong Un en Pyongyang.
La visita, la primera de Xi fuera de China este año, se produce después de que el mes pasado recibiera en Pekín al presidente Donald Trump y al líder ruso Vladimir Putin.
Los líderes de Japón y Filipinas han sugerido en los últimos meses que sus naciones probablemente se verían arrastradas a cualquier lucha sobre Taiwán, comentarios que irritaron a Pekín.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning, dijo este viernes que el objetivo se había alcanzado dos años y medio antes de lo previsto.
Los funcionarios de la administración Trump habrían sido tomados por sorpresa, ya que Japón no figuraba como tema en las conversaciones bilaterales previas a la cumbre.
Un viaje a Pyongyang permitiría a China reforzar su imagen como una de las pocas potencias capaces de dialogar con todos los bandos del escenario global.
Xi estrechó la mano de Putin en el exterior del Gran Salón del Pueblo de la plaza de Tiananmen, dándole el mismo trato recibido días antes por el presidente estadounidense Donald Trump.
Durante una jornada en la que el líder chino invitó a Trump a su residencia en Pekín para almorzar y recorrer sus jardines amurallados, Xi afirmó que había comenzado una “nueva” era en las relaciones bilaterales.