Las acciones recortaron las pérdidas tras la promesa de Trump de garantizar el flujo por el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en Medio Oriente.
La escalada en Medio Oriente eleva la prima de riesgo y la volatilidad, pero Goldman Sachs descarta una crisis bursátil global si el alza del petróleo no es severa y sostenida.
Aunque un salto hasta los US$100 no es actualmente un consenso entre los analistas, es un riesgo que los alcistas de la renta variable están considerando.
La industria ha atraído mucho dinero y partidarios serios. Polymarket, respaldada por inversores como Intercontinental Exchange Inc, la matriz de la Bolsa de Nueva York, ha sido valorada en US$9.000 millones y opera en paraísos fiscales.
Las acciones estadounidenses cerraron con pérdidas en una jornada dominada por la aversión al riesgo, en medio de temores sobre la IA y la crisis en Medio Oriente.
La decisión de priorizar el crecimiento de usuarios sobre la monetización inmediata llevó a recortar el precio objetivo, tras una guía que anticipa menor crecimiento de reservas.
Los papeles del gigante tech argentino son los segundos más castigados en Wall Street este año. Sin embargo, ningún analista recomenda venderlos pensando en el 2026.
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja, en medio de dudas sobre la sostenibilidad del rally tecnológico. El petróleo cayó en medio de las negociaciones con Irán.
Hasta cierto punto, la incertidumbre actual en Wall Street refleja los mensajes contradictorios procedentes de Silicon Valley y de la comunidad empresarial en general.
La tesis de Citrini Research que advierte sobre un desempleo masivo provocado por la inteligencia artificial ha sido duramente cuestionada por inversores y economistas, que la consideran exagerada y carente de respaldo empírico.
Quiebras, rescates suspendidos y dudas sobre valuaciones vuelven a poner bajo la lupa al mercado de crédito privado, un segmento que creció con fuerza fuera de la banca tradicional.
La decisión de la Corte Suprema elimina la base legal de la mayoría de los aranceles impuestos en 2025, pero no desactiva la estrategia proteccionista de la Casa Blanca.
El retroceso refleja una creciente cautela de los inversionistas ante el riesgo de la expansión de la inteligencia artificial, mientras crece la incertidumbre comercial.