Fuerzas ucranianas han tenido cada vez más éxito con ataques de aviones no tripulados en el interior de Rusia y hay algunos signos de resistencia a la guerra de Putin en los niveles más altos de Moscú.
Ucrania y Rusia intercambiaron ataques aéreos durante la noche, mientras el presidente Volodymyr Zelenskiy celebraba lo que denominó una reunión especial con sus principales asesores para decidir los próximos pasos a seguir.
Un viaje a Pyongyang permitiría a China reforzar su imagen como una de las pocas potencias capaces de dialogar con todos los bandos del escenario global.
Xi estrechó la mano de Putin en el exterior del Gran Salón del Pueblo de la plaza de Tiananmen, dándole el mismo trato recibido días antes por el presidente estadounidense Donald Trump.
Donald Trump aseguró que pidió a Vladimir Putin enfocarse en poner fin a la guerra en Ucrania durante una llamada en la que también se discutieron propuestas sobre Irán y el programa nuclear de Teherán.
Putin ordenó a las fuerzas armadas que “cesaran las operaciones de combate en todas las direcciones durante este período”, según un comunicado del Kremlin publicado a última hora del jueves.
Ucrania advierte que el financiamiento para su defensa solo alcanza hasta junio. Vetos en la UE, trabas del FMI y la falta de apoyo de EE.UU. ponen en riesgo los recursos para salarios, drones y defensa aérea.
Las conversaciones fueron constructivas y de negocios y “tendrán sin duda un significado práctico para el trabajo futuro de los dos países en diversas áreas de la política internacional”, informó la agencia de noticias Tass citando al asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov.
Los presidentes de Rusia y China calificaron su relación como “ejemplar” y prometieron una coordinación más estrecha en política exterior, en medio de sanciones occidentales y tensiones geopolíticas.
La propuesta, discutida con Washington, busca mejorar la relación con Donald Trump y evitar nuevas sanciones, aunque representa solo una pequeña parte del costo total de la reconstrucción ucraniana.
Eso es un mal presagio para las demás asociaciones estratégicas de Rusia y sugiere que para el Kremlin es aún más importante lograr todos sus objetivos en Ucrania sin concesiones.
El líder ucraniano explora un acuerdo de libre comercio con EE.UU. como parte de un plan de recuperación posguerra y busca garantías económicas y de seguridad más concretas de la administración Trump.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, ha tachado las afirmaciones rusas de “nueva mentira” y ha advertido de que Moscú podría estar utilizándolas como excusa para preparar un ataque contra edificios gubernamentales en Kiev.