El peso, los bonos y las acciones colombianas reflejan una mejora de las expectativas de los inversionistas. El desafío para el próximo gobierno será convertir ese optimismo en una consolidación fiscal creíble.
El banco suizo identifica cambios en la monetización, la tecnología y la propiedad de los clubes que están acercando el fútbol a una nueva categoría de activos para los inversores.
El comentario de UBS se suma a una lista de bancos que destacan la positiva actividad de los clientes a pesar de los temores inflacionistas y otro acontecimientos.
El banco destaca que la fortaleza institucional, las reservas internacionales y los favorables precios de los metales continúan respaldando a la economía peruana.
UBS seleccionó diez acciones industriales estadounidenses con recomendación de compra y potencial alcista de hasta 54%, en sectores vinculados a aeronáutica, electrificación, infraestructura, logística y químicos.
Las family office latinoamericanas están revisando sus carteras ante la incertidumbre global y los riesgos de concentración, con una creciente apuesta por la inteligencia artificial.
Las grandes fortunas globales comienzan a reducir su exposición al dólar y a activos estadounidenses ante crecientes riesgos geopolíticos, presión sobre la deuda y un mundo más fragmentado.
El banco suizo aumentó sus estimaciones para el S&P 500 al considerar que el auge de la IA y la demanda de infraestructura tecnológica seguirán impulsando las utilidades empresariales.
El consenso del mercado espera una mejora operacional de Ecopetrol en el primer trimestre impulsada por el alza del Brent, aunque persisten dudas sobre producción, flujo de caja y valorización de la petrolera.
El mercado brasileño supera ampliamente a Wall Street y a sus pares regionales. Un dólar débil, precios altos de commodities y reposicionamiento global de portafolios impulsan a la bolsa.
Para UBS, si bien la exposición al petróleo es un factor de diferenciación, la calidad de las decisiones de política interna es igual de importante, si no más.
Algunos de los principales bancos de Wall Street ajustaron sus proyecciones para 2026 tras el shock energético provocado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Desde el estallido de la guerra a finales de febrero, los mercados han incrementado las apuestas a una subida de las tasas de interés en las principales economías.
El conflicto en Medio Oriente llevó a UBS a recortar sus objetivos para el S&P 500 hacia 2026, en un escenario de petróleo más alto y retraso en recortes de la Fed.
En una carta, Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, compartió una guía para navegar la volatilidad de los mercados en un entorno marcado por riesgos geopolíticos.