Nissan revisó al alza sus previsiones y evitó su primera pérdida operativa en cinco años, apoyada en factores como el tipo de cambio y menores cargos, más que en una mejora de la demanda.
La compañía superó expectativas con un crecimiento orgánico del 3%, el mayor en más de un año, impulsado por belleza. Sin embargo, elevó su previsión de costos por materias primas y vio caer su margen.
Las ventas crecieron 2,7% en el primer trimestre, en línea con lo esperado, impulsadas por productos ricos en proteínas y Evian, pese al impacto por el retiro de fórmulas infantiles.
BlackRock Inc. registró entradas netas por US$130.000 millones en el primer trimestre, impulsadas principalmente por fondos ETF, pese a la volatilidad de los mercados y la incertidumbre geopolítica.
Nike sufrió una caída del 13% tras presentar previsiones más débiles y admitir que su negocio sigue perdiendo tracción. El CEO Elliott Hill expresó su frustración ante los empleados y pidió acelerar los cambios.
BYD reportó una caída del 38% en su beneficio trimestral, golpeada por la competencia feroz y regulaciones más estrictas en China, lo que reaviva dudas sobre su liderazgo global en vehículos eléctricos.
Las ventas del primer trimestre de H&M no alcanzaron las previsiones en un entorno de consumo débil y alta volatilidad cambiaria. Pese al control de costos y una mejora de márgenes, la acción cayó hasta 6,6% en Estocolmo.