El lanzamiento dejó interrogantes sobre producción, regulación y rentabilidad del robotaxi, mientras Wall Street mantiene posiciones divididas sobre el potencial de la acción.
El Presidente espera anuncios en dos reuniones clave este lunes. Una delegación de Tesla acelera los negocios en el país de la empresa de Elon Musk y representantes de DayOne Data se suben a los proyectos de centros de datos a los que el Gobierno apuesta para estrenar su Super RIGI.
El vehículo, que ha estado en fase de pruebas en varias ciudades de EE.UU. durante meses, se considera una pieza clave en el plan de Tesla para evolucionar y convertirse en pionera en productos de IA, más allá de ser un fabricante de vehículos eléctricos.
El Wall Street Journal informó que Tesla estudia opciones como la venta, la separación o el cierre de sus operaciones en China, mientras crecen las especulaciones sobre una posible fusión con SpaceX.
El gigante de los autos eléctricos de Elon Musk arrancó su desembarco en el país, uno de los pocos mercados de la región en donde todavía no circulan sus vehículos. Cómo serán sus inicios y qué esperan los competidores en un mercado en caída que empieza a copar su contrincante global, ByD.
El crecimiento ya no basta. Los inversores quieren comprobar que la multimillonaria apuesta por la inteligencia artificial se traduce en ingresos, márgenes y generación de caja.
Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, el petróleo por encima de US$100 y el repunte de los rendimientos de los bonos golpearon el apetito por el riesgo en Wall Street.
Tesla sigue dependiendo de Micron para abastecerse de chips de memoria mientras desarrolla sus propios semiconductores para sus proyectos de inteligencia artificial.
La compañía reportó un flujo de caja libre negativo por primera vez en dos años mientras acelera las inversiones en inteligencia artificial, robotaxis y robots humanoides.
El mercado evaluó el impacto del conflicto en Medio Oriente y aguardó resultados clave de Alphabet y Tesla para medir el avance del ciclo de inversión en IA.
Los resultados de Alphabet y Tesla, que se publican tras el cierre de Wall Street de este miércoles, inauguran una temporada decisiva para las grandes tecnológicas.
El lento ritmo de gasto de capital de la compañía alimenta las dudas de analistas e inversionistas sobre su capacidad para cumplir las ambiciosas promesas de inteligencia artificial de Elon Musk.
Las gestoras sostienen que el rally de la inteligencia artificial se apoya en el crecimiento de las ganancias, pero advierten que algunas áreas del mercado ya lucen sobrevaloradas.
Según los analistas de Citigroup Inc., el popular apodo de «Magnificent Seven» ya «no es relevante» a la hora de evaluar cómo posicionarse en el sector de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
El mercado asimiló un mensaje menos restrictivo de Kevin Warsh, aunque mantuvo la atención en la inflación, los próximos datos de empleo y las expectativas sobre las tasas de interés.
El fabricante chino entregó más de 557.000 vehículos eléctricos en el segundo trimestre, una cifra que lo perfila para superar nuevamente a Tesla como el mayor vendedor mundial del segmento.
La venta masiva de acciones tecnológicas borró parte del entusiasmo por la inteligencia artificial, arrastró a los fabricantes de chips y golpeó a los mercados desde Asia hasta Wall Street.