Millicom y su principal accionista, Xavier Niel, acordaron comprar la filial chilena de Telefónica por un pago inicial de US$50 millones, como parte de la salida gradual del grupo español de América Latina.
Los bonos de Telefónica Móviles Chile encabezan las ganancias en Latinoamérica este año, impulsados por el creciente interés de potenciales compradores y señales de apoyo de la matriz española.
El banco identifica un nuevo ciclo de consolidación en telecomunicaciones en América Latina, con potencial de recomposición de precios en mercados donde la competencia comienza a ceder terreno.
Las acciones de Telefónica, el mayor operador de telecomunicaciones de España, han bajado un 13% en el último año, mientras que las de la unidad brasileña han ganado un 40%.
El banco de inversión elevó su recomendación sobre Millicom a “compra”, tras incorporar los efectos de las adquisiciones en Colombia, Ecuador y Uruguay.
Millicom, que ofrece servicios desde hace décadas en América Latina bajo la marca Tigo, ha adquirido activos de Telefónica en otras partes de la región.
El selectivo español superó por primera vez los 17.000 puntos tras un año marcado por beneficios récord en banca y una fuerte reactivación económica en la eurozona.
La operación de venta de los negocios de Telefónica Tech se encuentra sujeta a las autorizaciones y procedimientos habituales en este tipo de transacciones.
El índice español lideró las ganancias en Europa en una jornada marcada por el repunte de valores energéticos y financieros, en un contexto de cautela previo a la decisión de tipos del Banco Central Europeo.
El selectivo cede tras un máximo histórico intradía, pero mantiene su avance en 2025. La volatilidad del día no empañó su camino hacia uno de los mejores años del índice.
El acuerdo abarca cinco temporadas, de 2027 a 2032, y representa un aumento de alrededor del 6% en comparación con la anterior adjudicación de derechos, según un comunicado de LaLiga del viernes.
La mayor empresa de telecomunicaciones del país culpó a la diferencia entre inflación y devaluación por sus números en rojo, en un período marcado por la integración de la ex Telefónica.
Los recortes, que afectarán a cerca de una quinta parte de la plantilla española de la compañía, se aplicarán a cuatro unidades de Telefónica en España.