Las tensiones globales elevaron costos e impulsaron cereales, mientras que granos como el café y el cacao cayeron por menor demanda y normalización del mercado.
Los precios del aceite de soja, utilizado para fabricar gasóleo renovable y alimentos como el aliño para ensaladas, se acercan a un nuevo máximo de tres años.
La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
La medida está destinada a aliviar las preocupaciones sobre los retrasos en los envíos de soja procedentes de Brasil, justo en el pico de su temporada de exportación.
Los futuros de la soja se encaminan a su mayor caída semanal desde 2024 ante la desaceleración de las compras chinas y la incertidumbre sobre la relación comercial entre EE.UU. y China.
El crudo en alza impulsa el mercado de biocombustibles. El aceite de soja lidera las ganancias, acompañado por aceite de palma, colza y azúcar, en medio de la incertidumbre por el conflicto en Irán.