La irrupción del modelo chino Kimi K3 reavivó las comparaciones con DeepSeek y golpeó a las tecnológicas, al alimentar las dudas sobre si el enorme gasto en inteligencia artificial seguirá justificando las elevadas valoraciones del sector.
Las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial golpearon a las acciones de semiconductores, mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán elevó la cautela de los inversionistas.
La moderación de la inflación alivió las expectativas de nuevas alzas de tasas, mientras Kevin Warsh insistió en que la Reserva Federal mantendrá su enfoque en controlar los precios pese al dato favorable.
El mayor fabricante de chips avanzados cumplió con las expectativas del mercado tras elevar sus ventas trimestrales un 36%, impulsado por la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial.
Los inversionistas respaldaron nuevamente a las empresas vinculadas con inteligencia artificial, mientras evaluaron la caída del petróleo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el inicio de la temporada de resultados corporativos.
Las acciones de semiconductores lideraron las pérdidas por dudas sobre las elevadas valoraciones del sector, mientras el repunte del petróleo por las tensiones en Medio Oriente impulsó los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El índice de Semiconductores de Filadelfia (SOX) se desplomó 10,3% el viernes, en su cuarta peor sesión desde 1994, tras un cambio en las expectativas del mercado sobre la trayectoria de la Reserva Federal.
UBS elevó agresivamente su precio objetivo sobre Micron y reforzó la apuesta de Wall Street por las compañías ligadas a memoria y centros de datos para inteligencia artificial.