El banco central realizó el miércoles una subasta de los llamados swaps inversos, equivalentes a una compra de US$500 millones en el mercado de futuros.
El mercado brasileño supera ampliamente a Wall Street y a sus pares regionales. Un dólar débil, precios altos de commodities y reposicionamiento global de portafolios impulsan a la bolsa.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.
El repunte de las acciones, junto con valoraciones atractivas y expectativas de recortes de tasas, refuerza el atractivo de Brasil dentro de mercados emergentes.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
El índice MSCI EM Latin America avanza con fuerza en una jornada marcada por la caída del petróleo, el retroceso del dólar y el fortalecimiento de las monedas emergentes.
Las monedas latinoamericanas avanzan ante una menor aversión al riesgo y la corrección del petróleo. El peso chileno y el sol peruano destacan entre las emergentes.
El banco estadounidense señala que las expectativas de inflación implícitas en instrumentos financieros siguen siendo bajas frente al riesgo energético.
Las bolsas de América Latina retrocedieron ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, que impulsa al petróleo y eleva la aversión global al riesgo. El MSCI Latam cayó más de 5%.