Banco de Bogotá anticipa una moderación de la actividad en la segunda mitad del año por el agotamiento del gasto privado y público, la debilidad de sectores clave y el impacto inicial del terremoto.
La informalidad en Colombia se mantiene cerca del 55% de los ocupados y la participación laboral sigue por debajo de los niveles previos a la pandemia.
La inversión crecerá solo 3,5% en 2026, dice Investigaciones Bancolombia, impulsada casi exclusivamente por proyectos regionales inerciales, ante la escasez de nuevas obras de infraestructura de gran escala como las concesiones 4G o 5G.
Corficolombiana proyecta que el entretenimiento continuará impulsando el crecimiento (5,8%), en un contexto marcado por el Mundial de Fútbol y el dinamismo asociado a los juegos de azar en línea.
El Marco Fiscal de Mediano Plazo confirma que las finanzas públicas colombianas llegan al cambio de gobierno en estado crítico. Los números oficiales ya son preocupantes, pero los cálculos independientes pintan un panorama todavía más tenso.
La formación bruta de capital fijo creció un 3,7% anual al segundo trimestre de 2026, explicada por la adquisición de maquinaria y equipo, con lo cual la tasa de inversión se mantuvo en 16%, por debajo del 21% de antes de pandemia.
Para el ministro de Hacienda, Germán Ávila, hay un conflicto de intereses al preguntar a las entidades propietarias de la deuda del Gobierno por el nivel de tasas que sirve de referencia para la negociación de esos títulos.
En su más reciente visión de América Latina la entidad resaltó que junto con México, Colombia ha endurecido sus políticas proteccionistas en materia comercial.
La iniciación de construcción de viviendas nuevas en el país marcó, en enero, su nivel más bajo en la historia, mostrando que el sector constructor y, por lo tanto, la inversión, habrían continuado débiles.
En 2025, el déficit del Gobierno Nacional Central alcanzó 6,4% del PIB, mientras que el déficit primario llegó a 3,5% del PIB, el nivel más alto en dos décadas.
Guillermo Herrera, presidente de Camacol, le dijo a Bloomberg Línea que “no es solamente a punto de consumo que vamos a salir adelante, hay que reactivar la inversión privada y para eso se necesitan reglas claras y estabilidad jurídica”.
El alza de tasas de 100 puntos básicos recibió el apoyo de los analistas del mercado financiero colombiano en su propósito de anclar las expectativas de inflación tras el aumento exagerado que se realizó sobre el salario mínimo para este año.
Hay tres sectores rezagados que son clave por sus encadenamientos. La economía colombiana crece un punto porcentual por debajo del promedio previo a la pandemia.
La posible suspensión se suma a la preocupación del mercado por un país que ya enfrenta un déficit presupuestario creciente y la caída de los precios del petróleo.