Funcionarios de la administración de Donald Trump dijeron a ejecutivos mineros que EE. }UU. busca ayudarlos a desbloquear la vasta riqueza mineral de Venezuela y atraer capital, tecnología y talento para explotar recursos.
El encarecimiento del crudo reconfigura el panorama para América Latina, una región con exportadores de petróleo, pero también con economías dependientes de importaciones energéticas.
El mejor inicio de año de las acciones latinoamericanas desde 1991 choca con un shock externo: petróleo al alza, mayor aversión al riesgo y presión cambiaria.
El presidente dijo que “si es necesario, la Marina de Estados Unidos comenzará a escoltar a los petroleros a través del Estrecho de Ormuz, tan pronto como sea posible”.
Las acciones recortaron las pérdidas tras la promesa de Trump de garantizar el flujo por el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz frena exportaciones clave de petróleo y gas natural licuado, aunque la producción disponible sin utilizar y las reservas estratégicas amortiguan el riesgo de desabastecimiento.
Los peores temores del mercado petrolero se han materializado esta semana después de que Ormuz quedara prácticamente cerrado al transporte marítimo por la guerra con Irán.
La intensificación de las tensiones geopolíticas desató una liquidación casi indiscriminada que golpeó con fuerza al selectivo español. Renovables, banca y acereras lideraron las caídas.
La escalada en Medio Oriente eleva la prima de riesgo y la volatilidad, pero Goldman Sachs descarta una crisis bursátil global si el alza del petróleo no es severa y sostenida.