El alza del petróleo impulsada por las tensiones en Medio Oriente golpea a las aerolíneas en bolsa, mientras el aumento del combustible de aviación y la disrupción de rutas internacionales presionan la rentabilidad del sector.
El comercio mundial de petróleo es asimétrico: pocos países concentran la oferta exportable, mientras la demanda se focaliza en grandes centros de consumo, especialmente en Asia.
Los resultados del Índice de Calidad de Vida de Numbeo reflejan brechas significativas y estructurales entre países de América Latina y las economías más avanzadas.
Los precios del crudo se han disparado, aumentando la preocupación por la inflación y complicando el camino de la Reserva Federal hacia un nuevo recorte de tasas.
La crisis del gas natural se suma a otros factores que ya han acelerado la inflación peruana en marzo: el fenómeno meteorológico de El Niño, el aumento de los precios mundiales del petróleo y el inicio del curso escolar.
El índice Bloomberg del dólar al contado subió un 1,6% en lo que va de semana. Si las ganancias se mantienen, el índice está a punto de tener su mejor semana desde septiembre de 2022.
El cambio al horario de verano en Estados Unidos altera la diferencia horaria con América Latina y obliga a varias bolsas de la región a modificar sus sesiones de renta variable.
El aumento del precio del petróleo y la mayor aversión al riesgo generados por el conflicto en Medio Oriente están reconfigurando el comportamiento de monedas, bonos y bolsas en los mercados emergentes.
La subida del petróleo da a Latinoamérica oportunidad fiscal para mejorar ingresos y reservas, pero eleva riesgos inflacionarios, presión sobre monedas y aversión al riesgo global. La clave: gestión fiscal y prudencia.
El calor y las fuertes lluvias del fenómeno meteorológico podrían dañar los cultivos y alterar las cosechas, amenazando con reducir los ingresos de los envíos agrícolas a poco más de US$15.000 millones.
Según el BID, la región está en una posición privilegiada para convertir los rápidos avances tecnológicos y las necesidades energéticas globales en motores de crecimiento.
El encarecimiento del crudo reconfigura el panorama para América Latina, una región con exportadores de petróleo, pero también con economías dependientes de importaciones energéticas.
El mejor inicio de año de las acciones latinoamericanas desde 1991 choca con un shock externo: petróleo al alza, mayor aversión al riesgo y presión cambiaria.
La prevalencia de obesidad en adultos en la región se ha duplicado desde el año 2000, con Mesoamérica en el nivel más alto, según el informe Visión Regional 2025 de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición.
La demanda es al menos la segunda en los últimos años contra Perú por laudos arbitrales impagados, ya que la nación se enfrenta a un número creciente de disputas con inversores internacionales.
El BID ve un entorno externo caracterizado por un aumento en las tensiones geopolíticas, cambios en las políticas comerciales y un alza en las tasas de interés mundiales.