El banco considera que el repunte reciente de la deuda venezolana todavía no refleja completamente el impacto que podrían tener una mayor producción petrolera, el regreso del FMI y la flexibilización gradual de EE.UU.
El esfuerzo de Meta es similar a un paquete de financiación de casi US$30.000 millones que completó el año pasado para un centro de datos en la zona rural de Luisiana.
Con una capitalización superior a US$4 billones y beneficios récord, Apple enfrenta una transición de liderazgo que pone a prueba su capacidad de sostener el crecimiento.
Según el banco estadounidense, el país podría sorprender a inversores de renta fija al no emitir bonos externos en el corto plazo, lo que constituiría “un factor técnico positivo y reforzaría el caso alcista”.
El alivio por la tregua entre Estados Unidos e Irán impulsó a las acciones globales, mientras el desplome del petróleo redujo los temores inflacionarios y presionó al dólar.