El repunte del jueves se produjo después de que la compañía informara que los ingresos de su unidad de nube Azure aumentaron un 43% durante el cuarto trimestre fiscal.
Los resultados de Microsoft y Meta reforzaron una idea entre los analistas: el mercado ya no premia el gasto en inteligencia artificial por sí solo, sino la capacidad de demostrar que esas inversiones empiezan a generar ingresos.
Azure aumentó sus ingresos un 43% en el trimestre, superó las expectativas del mercado y Microsoft anticipa un crecimiento cercano al 45% en el periodo actual.
La tecnológica elevó a US$329.100 millones sus compromisos de arrendamiento de centros de datos, reflejando la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial.
Los ingresos de Azure, su plataforma de computación en la nube, aumentaron un 43% durante el cuarto trimestre fiscal, informó la empresa este miércoles en un comunicado.
Los mercados reaccionaron a una Fed que mantuvo las tasas, pero dejó dividido a su comité, mientras el repunte del petróleo y la expectativa por los balances de Microsoft y Meta mantuvieron la cautela entre los inversionistas.
La Reserva Federal anunciará este miércoles su decisión sobre las tasas de interés antes de que Meta y Microsoft presenten sus resultados, en una jornada clave para las bolsas, el dólar y el oro.
Empresas como Microsoft, Uber, Hyatt y Commonwealth Bank ya automatizan tareas de atención al cliente con IA, reduciendo plantillas y acelerando una transformación que amenaza millones de empleos.
Las empresas chinas, entre ellas DeepSeek, ya han inundado anteriormente el mercado con modelos abiertos más asequibles que, aunque suelen ir por detrás del software más avanzado de sus rivales estadounidenses, pueden, no obstante, ofrecer precios más bajos.
El descenso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la presión sobre las tecnológicas, las tensiones entre EE.UU. e Irán, los nuevos aranceles y la expectativa por la Fed mantuvieron la cautela.
Los resultados de Alphabet y Tesla, que se publican tras el cierre de Wall Street de este miércoles, inauguran una temporada decisiva para las grandes tecnológicas.
El rebote de las acciones de semiconductores impulsó a Wall Street, mientras los inversionistas siguieron atentos a la escalada del conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo y la inminente temporada de resultados de las grandes tecnológicas.
Las gestoras sostienen que el rally de la inteligencia artificial se apoya en el crecimiento de las ganancias, pero advierten que algunas áreas del mercado ya lucen sobrevaloradas.
Según los analistas de Citigroup Inc., el popular apodo de «Magnificent Seven» ya «no es relevante» a la hora de evaluar cómo posicionarse en el sector de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
La empresa tecnológica encara su próximo balance con la atención puesta en Azure, las inversiones en inteligencia artificial, Copilot y la capacidad de convertir contratos pendientes en ingresos.
Ed Zitron sostiene que OpenAI concentra una parte sustancial de las inversiones que impulsan la inteligencia artificial y advierte de que un eventual fracaso de la compañía podría generar un efecto dominó.
Los ingresos preliminares de IBM reavivaron los temores sobre el gasto tecnológico, arrastrando a firmas como Microsoft, Salesforce, Oracle, Workday y Accenture.
La entidad considera que el mercado está sobredimensionando los riesgos que pesan sobre el fabricante de chips para inteligencia artificial, pese a que mantiene ventajas en precios, cuota de mercado y generación de caja.