La entidad atribuye la revisión a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, un dólar fortalecido y una recuperación de la oferta en algunos mercados, aunque mantiene perspectivas favorables para el cobre y prevé un cambio de ciclo para el litio.
La señal técnica aparece tras el peor trimestre del oro desde 2013, aunque algunos analistas advierten que no anticipa por sí sola nuevas caídas y que la atención del mercado sigue centrada en la Reserva Federal.
Ahora se prevé que el oro alcance los US$4.300 la onza en el tercer trimestre, lo que supone un descenso de más de una quinta parte con respecto a las previsiones anteriores.
La entidad rebajó su perfil de previsiones para el metal al considerar que las expectativas de tasas han ganado peso frente al petróleo, mientras los flujos de inversión y la demanda asiática pierden impulso.
El interés de los bancos centrales por el oro sigue intacto ante el comportamiento del metal durante las crisis, su capacidad para preservar el valor y sus beneficios de diversificación.
El cobre se acercó a los US$14.000 por tonelada y el aluminio alcanzó máximos de más de cuatro años, impulsados por los riesgos de suministro en Medio Oriente y las expectativas de una fuerte demanda global.
Chile, Perú, Brasil, Indonesia y China figuran entre las economías que podrían beneficiarse del auge de la infraestructura vinculada a la IA y la robótica humanoide, según el banco británico.
El cobre superó los US$14.000 por tonelada y se acercó a su récord histórico debido a crecientes riesgos de suministro e interrupciones en minas alrededor del mundo.
Los metales, desde el cobre hasta el zinc, se han mostrado resistentes ante la guerra de Medio Oriente, en parte gracias a los indicios de que la demanda supera a la oferta.
Los metales han mermado el buen desempeño que arrastraban el año pasado ante el resurgimiento del dólar como refugio en medio de la guerra en Irán. Sin embargo, las proyecciones son positivas para el oro y la plata.
El platino y el paladio pierden impulso tras el fuerte rally del año anterior, en medio de ajustes de portafolios, cambios en la demanda y mayor cautela por el ciclo económico. Conoce las previsiones de UBS.