El aumento de 8.425 toneladas en los inventarios de la Bolsa de Metales de Londres alivió las preocupaciones sobre la oferta, mientras los operadores elevan sus apuestas por una subida de tasas de la Fed.
El cobre encontró apoyo en nuevas compras de fondos y fabricantes chinos, mientras persiste la incertidumbre sobre los aranceles de EE.UU. y el impacto que podrían tener sobre el mercado.
El cobre retrocedió 0,4% a US$14.645,50 por tonelada después de alcanzar un récord, mientras otros metales industriales también bajaron ante el aumento de los riesgos para la economía mundial.
El cobre alcanzó un récord de US$14.533 por tonelada en Londres, impulsado por la expectativa de nuevos aranceles de EE.UU. y las restricciones de oferta.
La región concentra cerca de la mitad de los recursos mundiales de cobre y podría enfrentar una demanda adicional de casi siete millones de toneladas hacia 2040.
La inyección de liquidez ejecutada por el Tesoro estadounidense el miércoles arrastró a la baja las rentabilidades de los bonos y al dólar, mientras impulsaba al metal precioso.
El metal para entrega el miércoles en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se negoció con una prima de hasta US$110 por tonelada respecto a los contratos para el día siguiente.
El oro y la plata atraviesan un periodo de presión por el repunte del petróleo, la fortaleza del dólar y la expectativa de tasas de interés altas en Estados Unidos.
El oro retrocedió tras la escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán, mientras los inversores evalúan el impacto de mayores precios de la energía y las posibles implicaciones para la política monetaria de la Fed.
El oro ha caído más de una quinta parte desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente en febrero, y una oleada de recogidas de beneficios puso fin a una racha alcista de tres años.
La entidad atribuye la revisión a una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, un dólar fortalecido y una recuperación de la oferta en algunos mercados, aunque mantiene perspectivas favorables para el cobre y prevé un cambio de ciclo para el litio.
La señal técnica aparece tras el peor trimestre del oro desde 2013, aunque algunos analistas advierten que no anticipa por sí sola nuevas caídas y que la atención del mercado sigue centrada en la Reserva Federal.
Ahora se prevé que el oro alcance los US$4.300 la onza en el tercer trimestre, lo que supone un descenso de más de una quinta parte con respecto a las previsiones anteriores.
La entidad rebajó su perfil de previsiones para el metal al considerar que las expectativas de tasas han ganado peso frente al petróleo, mientras los flujos de inversión y la demanda asiática pierden impulso.
El interés de los bancos centrales por el oro sigue intacto ante el comportamiento del metal durante las crisis, su capacidad para preservar el valor y sus beneficios de diversificación.