Las grandes tecnológicas están inundando el mercado con deuda para financiar el auge de la inteligencia artificial, restando demanda a los bonos del Tesoro.
Representantes legales de 29 estados acusan a Meta de diseñar Facebook e Instagram para fomentar el uso compulsivo entre menores y buscan cambios en el funcionamiento de sus plataformas.
El nuevo Muse Glimmer es una versión simplificada del modelo Muse Spark 1.2 de la compañía, diseñado con un enfoque en la eficiencia para minimizar los requisitos del sistema, según informó Meta el lunes.
El incidente ocurrió durante una prueba de ciberseguridad debido a una configuración errónea del entorno de evaluación y se suma a casos recientes de OpenAI y Anthropic.
Mark Zuckerberg anunció la versión beta de Muse Code, una herramienta capaz de escribir código y validar resultados, mientras Meta busca reducir la brecha en programación frente a sus rivales de IA.
Alphabet, Meta, Microsoft y Amazon han informado un aumento vertiginoso de sus compromisos en materia de arrendamientos, edificios, energía y otros equipos a medida que apresuran a construir flotas de centros de datos.
El Gobierno australiano inicialmente contemplaba aplicar “iniciativa de negociación de noticias” a Meta, Google y TikTok, pero el ámbito de aplicación se amplió para incluir a otras redes sociales.
Los resultados de Microsoft y Meta reforzaron una idea entre los analistas: el mercado ya no premia el gasto en inteligencia artificial por sí solo, sino la capacidad de demostrar que esas inversiones empiezan a generar ingresos.