Las tensiones en Medio Oriente elevaron la prima de riesgo del petróleo, con el Brent por encima de US$71 y un fuerte repunte en el mercado de opciones.
La necesidad de la Casa Blanca de que los precios no golpeen a la inflación en un año de elecciones de medio término podría favorecer un entorno de menor presión energética.
El S&P 500 cerró al alza tras la publicación de las minutas de la Reserva Federal, que si bien mantuvieron un sesgo restrictivo, no alteraron las expectativas inmediatas de política monetaria.
Argentina, Guyana y Brasil liderarán el crecimiento petrolero sudamericano con más de 700.000 barriles diarios adicionales en 2026, superando a Venezuela que sumaría unos 300.000 bpd.
Las acciones de las mineras de oro se dispararon el último año gracias al alza del metal y a una mayor demanda de los inversionistas por activos refugio.
Los índices de volatilidad de JPMorgan muestran que las divisas de las naciones en desarrollo han oscilado menos que las de sus pares del Grupo de los Siete durante casi 200 días consecutivos, el tramo más largo desde 2008.
El giro estructural de inversionistas hacia activos reales impulsa oro y cobre, amplificando los precios en mercados pequeños frente a acciones y bonos, con riesgos alcistas adicionales en 2026.
La debilidad del consumo en EE. UU. volvió a encender las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, pero al mismo tiempo alimentó las dudas sobre la solidez del crecimiento económico.