El rey Carlos III y los emperadores de Japón son las únicas personas que pueden viajar al extranjero sin pasaporte, debido a las particularidades de sus cargos y al protocolo diplomático que los rodea.
Kazuyuki Masu afirmó que el Banco de Japón debe elevar aún más su tasa para garantizar que la inflación subyacente no supere significativamente el objetivo del 2%.
Las declaraciones del secretario del Tesoro de EE.UU. han llevado a los mercados a descontar una subida de tasas de 25 puntos básicos la próxima semana, e incluso apuestas por movimientos más agresivos.
Los estrategas señalan que un yen más fuerte podría aliviar la presión sobre los rendimientos de los bonos japoneses y favorecer la recuperación de sectores rezagados como los semiconductores.
El secretario del Tesoro de EE.UU. dice tener una visión clara sobre los próximos pasos de Japón y el Banco de Japón, mientras el yen se acerca a su nivel más alto del año.
La moneda japonesa subió hasta 152,89 por dólar, su nivel más alto desde febrero, impulsada por órdenes de stop-loss, expectativas de alzas de tasas del Banco de Japón y presión a favor de una intervención cambiaria.
El yen avanzó hasta 154,06 por dólar, impulsado por mayores expectativas de un alza de tasas del Banco de Japón y posibles cambios en la asignación de activos del fondo de pensiones estatal.
Las tenencias de valores extranjeros de Japón cayeron un récord de US$87.800 millones en agosto, mientras el país destinó US$98.600 millones a una intervención para respaldar al yen.
La inflación de Brasil y Argentina, junto con el informe trimestral de política monetaria de Chile y los datos de actividad de México, completarán una semana marcada por señales sobre el rumbo de las tasas y los precios.
El yen avanzó hasta 1,8% frente al dólar y se encamina a su mejor jornada en más de un mes, mientras los mercados aumentan las apuestas por una subida de tasas del Banco de Japón.
La demanda superó el promedio de los últimos 12 meses, aunque una mayor brecha entre el precio promedio y el mínimo aceptado mostró cautela entre los inversores.
El yen se apreció hasta un 1,2%, alcanzando los 158,22 yenes por dólar. Este movimiento generó brevemente especulaciones sobre la posibilidad de que las autoridades contactaran a los bancos para verificar la tasa de cambio, lo que suele ser un indicio de una posible intervención.
Hajime Takata señaló que la próxima subida no necesariamente tendría que limitarse a 0,25% y que el banco podría aumentar las tasas en reuniones consecutivas.
El rendimiento del bono japonés a 10 años subió hasta seis puntos básicos ante mayores apuestas de una nueva alza de tasas del Banco de Japón y preocupaciones fiscales.
El yen se debilitó hasta 160,16 por dólar, borrando más de la mitad de las ganancias obtenidas tras la intervención coordinada de EE.UU. y Japón del 31 de julio.
La ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmaron a principios de agosto que habían llevado a cabo una intervención coordinada el 31 de julio.
México colocó 282.800 millones de yenes en cuatro tramos, con vencimientos de entre 3,5 y 20 años, mientras los emisores buscan asegurar financiación ante posibles alzas de tasas en Japón.