Aunque los analistas ven cierto alivio en que la previsión no haya caído por debajo del 4%, la cervecera enfrenta presiones por inflación, consumo debilitado y monedas desfavorables.
La transacción fortalecerá la posición de Heineken en los atractivos mercados en crecimiento de América Central “que tienen grandes y crecientes grupos de ganancias”, dijo la compañía.
El principal factor fue Europa Occidental, donde Heineken tuvo que hacer frente a disputas con grupos de compra regionales sobre negociaciones de precios.
Las tasas de crecimiento se están ralentizando, pese a que se estima que este segmento tendrá un aumento del 16% anual durante la próxima década en EE.UU.
La matriz de Oxxo y Coca-Cola FEMSA adquirió una participación del 20% en Heineken en 2010, pero lleva tiempo vendiéndola gradualmente para centrarse en sus operaciones en Latinoamérica y Europa.