Los países buscan rebajar las tensiones y reanudar las conversaciones de paz, mientras persisten diferencias sobre el control del estrecho de Ormuz y otros puntos clave del acuerdo provisional.
El alivio de las sanciones estadounidenses a Irán abre la puerta a nuevas operaciones comerciales, pero también genera incertidumbre entre bancos y empresas, que temen incumplir un régimen regulatorio aún en transición.
Washington y Teherán intercambiaron nuevos ataques militares mientras se acusan mutuamente de violar el alto al fuego, poniendo en riesgo las negociaciones de paz.
El presidente de EE.UU. afirmó que drones iraníes atacaron embarcaciones en el estrecho, en uno de los mayores desafíos a la tregua alcanzada la semana pasada.
Un buque de carga fue alcanzado por un proyectil en el estrecho de Ormuz, mientras varios barcos cambiaron de rumbo tras advertencias atribuidas a Irán.
Los transportistas podrán navegar por corredores coordinados por Irán o por Omán y Estados Unidos como parte del plan para liberar el tráfico marítimo.
Más petroleros cruzan el estrecho con normalidad y las señales de distensión entre Washington y Teherán reducen los temores sobre el suministro global de crudo.
Los precios del diésel se dispararon al inicio del conflicto, en parte porque Ormuz es una ruta de tránsito fundamental para el combustible producido en las refinerías de toda la región del Golfo.
Oxford dice que, aunque los inversionistas podrían mostrarse ahora algo más cautelosos respecto a la exposición al dólar, las ganancias de la divisa durante el conflicto en Medio Oriente sugieren que “mantiene un atractivo considerable”.
El cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Irán generó disrupciones críticas en el comercio global, impulsando el crudo internacional en su momento hasta los US$116 por barril.
Los inversores recibieron positivamente el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, pero la mejora del contexto geopolítico no se ha traducido en una fuerte subida de los mercados. Un informe de Deutsche Bank señala cuatro razones
La fragilidad del acuerdo entre Washington y Teherán vuelve al centro de atención de los mercados. El petróleo se fortalece mientras las bolsas evalúan el riesgo de una nueva escalada geopolítica.
Representantes de Estados Unidos e Irán iniciaron conversaciones en Suiza para abordar el programa nuclear iraní, la reapertura del estrecho de Ormuz y el alivio de sanciones.
El mercado petrolero sigue de cerca los flujos de carga a través de Ormuz después de que Washington y Teherán firmaran un acuerdo de paz provisional el miércoles.
Buques saudíes, un gasero de Catar y un petrolero chino comenzaron a salir del golfo Pérsico, en una señal de que la navegación se reactiva tras más de tres meses de restricciones.
El pacto contempla una tregua adicional de 60 días, pero persisten interrogantes sobre sanciones, fondos congelados y la libre navegación en la estratégica vía marítima.
El Brent cayó a su nivel más bajo desde marzo tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial.