El banco sostiene que la caída del dólar responde a factores cíclicos vinculados a coberturas, flujos y ciclo global, sin evidencia de una pérdida estructural de su rol dominante.
Waller disintió de la decisión de la Fed en enero de mantener sin cambios su tasa de interés de referencia, afirmando que prefería una reducción de un cuarto de punto debido a los signos de continua debilidad del mercado laboral.
El metal retomó las alzas cerca de los US$5.000 la onza, mientras los inversionistas evalúan el próximo movimiento de la Reserva Federal y el impacto de las tensiones geopolíticas.
Los responsables de la Fed optaron por mantener sin cambios las tasas de interés el mes pasado, después de bajar su tasa de referencia en tres cuartos de punto porcentual en los últimos meses de 2025.
El movimiento semanal se vio favorecido por la compra de refugio de bonos del Tesoro en medio de la volatilidad de las acciones, las materias primas y las criptodivisas.
Utilizando datos hasta noviembre de 2025, el estudio concluye que cerca del 94% de los costos arancelarios se trasladaron a las empresas y los consumidores estadounidenses.
Los funcionarios de la Fed en la reunión de política del mes pasado ya habían citado los signos de estabilización como una razón para mantener las tasas sin cambios.
La jefa de la Fed de Cleveland ha instado repetidamente a sus colegas del Comité Federal de Mercado Abierto a ser cautelosos con los recortes de tasas para evitar avivar la inflación.
Cualquier intento del banco central de reanudar la desinversión de su balance —proceso conocido como ajuste cuantitativo— podría reavivar la presión en el mercado de recompra de US$12,6 billones, según los estrategas.
La posible llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal reabre el debate sobre un nuevo acuerdo con el Departamento del Tesoro que redefiniría la coordinación entre ambas instituciones.
Preguntado sobre si Warsh entiende que Trump quiere que baje la tasa de referencia, el presidente respondió: “Creo que sí, pero creo que quiere hacerlo de todos modos”.
Warsh ha pedido una revisión profunda de la Fed, que abarque desde su implicación en temas como cambio climático hasta la frecuencia con la que hablan sus responsables políticos y los modelos económicos en que se basan.