La bolsa española cerró con tono mixto en una jornada marcada por la cautela global, pero encontró apoyo en sectores beneficiados por un entorno de tipos en posible descenso.
El producto interior bruto del cuarto trimestre aumentó un 0,8% en España, el más rápido en un año y por encima de la estimación mediana del 0,6% en una encuesta de Bloomberg entre analistas.
El selectivo español cedió terreno por la debilidad del sector bancario, pese al avance de Repsol y las socimis. La incertidumbre geopolítica y los tipos de interés siguen marcando el rumbo del mercado.