La startup Reflection AI acordó pagar US$150 millones mensuales a SpaceX hasta 2029 para utilizar capacidad informática de sus centros de datos, reforzando la estrategia de Elon Musk en inteligencia artificial.
La compañía recibió calificaciones en la categoría BBB de las tres principales agencias de calificación crediticia el jueves, allanando el camino para obtener financiamiento más barato tras su salida a bolsa.
La llegada de activos de la firma aeroespacial transformó las carteras locales. Tras su debut en Wall Street, su CEDEAR llegó a ser el instrumento más operado de BYMA, al superar a gigantes como Mercado Libre y Nvidia.
En una entrevista con Bloomberg Línea, el ministro de Desregulación de Javier Milei argumentó que la inteligencia artificial tiene más incentivos que un humano para cumplir la ley y anticipó que la Ruta 14 será la primera habilitada para autos autónomos.
“Que una sola persona acumule una fortuna de más de un billón de dólares es incompatible con una economía justa y con una democracia saludable”, según Nabil Ahmed, director sénior de Justicia Económica de Oxfam América.
La compañía de Elon Musk adquirirá la startup de programación con IA en una operación valorada en US$60.000 millones, con cierre previsto para el tercer trimestre.
Mientras que algunas personas ven a una empresa única en una generación que se dirige directamente a la luna, otras temen que sus cohetes vayan a hacer implosionar sus queridas carteras.
En una entrada de su blog, Anthropic sugirió que el mundo podría beneficiarse de una ralentización en el desarrollo de las mismas tecnologías que han estado acuñando dinero para la empresa.
La salida a bolsa de SpaceX también impulsa la fortuna y los negocios de otras figuras que han alentado la agenda antiregulatoria que defiende Musk y que alimentaron el ascenso de Trump.
Las acciones de SpaceX se dispararon en su debut bursátil, convirtiendo a Musk en el primer billonario del mundo. En su primer día en el mercado público, en 2010, las acciones de Tesla se dispararon aún más, alrededor de un 41%.
SpaceX ha hecho de la construcción de su centro de datos una parte clave del discurso a los inversores durante el roadshow para su exitosa oferta pública inicial.
La histórica salida a bolsa de SpaceX desvió el interés de los inversionistas hacia la empresa de Elon Musk y provocó fuertes caídas en otras acciones vinculadas al sector espacial.
“Cuesta creer que una pequeña empresa que empezó en un almacén en El Segundo ahora salga a bolsa para la mayor OPV jamás realizada”, dijo Musk desde la sede de SpaceX en Starbase, Texas.