Las acciones estadounidenses cerraron a la baja, en medio de dudas sobre la sostenibilidad del rally tecnológico. El petróleo cayó en medio de las negociaciones con Irán.
La tesis de Citrini Research que advierte sobre un desempleo masivo provocado por la inteligencia artificial ha sido duramente cuestionada por inversores y economistas, que la consideran exagerada y carente de respaldo empírico.
La inversión en inteligencia artificial ya aporta 0,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de Estados Unidos y podría repetir esa contribución en 2026, consolidando su peso en el ciclo económico.
La economía se vio respaldada en 2025 por la resistencia del gasto de los consumidores, junto con la subida de los precios de las acciones y un repunte de la IA.
Las peticiones iniciales cayeron a 227.000 en la semana finalizada el 7 de febrero, mientras las solicitudes continuas aumentaron a 1,86 millones, según el Departamento de Trabajo.
Las nóminas no agrícolas crecieron en enero al ritmo más alto en más de un año y la tasa de desempleo cayó al 4,3%, una señal de que el mercado laboral comienza a estabilizarse.
En un comunicado, Nike dijo que está “acelerando el uso de tecnología avanzada y automatización, e invirtiendo en las habilidades que nuestros equipos necesitan para el futuro”.
Las solicitudes de prestaciones por desempleo en Estados Unidos bajaron a 198.000 en la semana finalizada el 10 de enero, el nivel más bajo desde noviembre.