Los centros de datos de inteligencia artificial pueden funcionar sin utilizar continuamente la potencia máxima, según los resultados de un ensayo realizado en el Reino Unido, un hallazgo que podría tener implicaciones para los sistemas eléctricos de todo el mundo.
Antiguas oficinas en ciudades de EE.UU. y Europa encuentran un nuevo propósito: alojar centros de datos que sirven a aplicaciones de inteligencia artificial.
Reactores modulares, uranio y exportación tecnológica fueron los ejes del anuncio. A más de un año, no hay proyectos nuevos en marcha. Sí cambios regulatorios, nuevos funcionarios y foco en ordenar la industria.
El fabricante de ChatGPT trabajará con las comunidades en las que está desarrollando los proyectos para garantizar que no aumenten los costos de la electricidad.
La adquisición apunta a obtener acceso a más electricidad para los centros de datos, en un momento en que las redes eléctricas de EE.UU. están envegecidas.
El banco destaca a México como apuesta clave en América Latina pese a su bajo crecimiento proyectado. Justifica su visión por factores macroeconómicos y menores riesgos políticos.
Hasta ahora, la forma más rápida y barata de hacer frente a las crecientes tensiones de la red eléctrica es a través de las energías renovables, según muestran los datos.
La inversión en mercados privados deja de ser marginal: BlackRock proyecta un cambio estructural en la asignación de activos, impulsado por nuevas soluciones de liquidez, digitalización e infraestructura.
Bogotá se posicionó como la capital latinoamericana más competitiva para proyectos de construcción. Las ciudades colombianas intermedias desempeñarán un papel importante en los próximos años, según Turner & Townsend.
El acceso a la electricidad se está convirtiendo en la mayor limitación para el desarrollo de los data centers. La presión sobre los sistemas eléctricos no hará más que aumentar
La inteligencia artificial no solo revoluciona los mercados, también la infraestructura eléctrica. Goldman Sachs estima que el consumo energético de los centros de datos se disparará en esta década.