La adquisición apunta a obtener acceso a más electricidad para los centros de datos, en un momento en que las redes eléctricas de EE.UU. están envegecidas.
El banco destaca a México como apuesta clave en América Latina pese a su bajo crecimiento proyectado. Justifica su visión por factores macroeconómicos y menores riesgos políticos.
Hasta ahora, la forma más rápida y barata de hacer frente a las crecientes tensiones de la red eléctrica es a través de las energías renovables, según muestran los datos.
La inversión en mercados privados deja de ser marginal: BlackRock proyecta un cambio estructural en la asignación de activos, impulsado por nuevas soluciones de liquidez, digitalización e infraestructura.
Bogotá se posicionó como la capital latinoamericana más competitiva para proyectos de construcción. Las ciudades colombianas intermedias desempeñarán un papel importante en los próximos años, según Turner & Townsend.