Ejecutivos del sector señalan que la clave estará en la claridad regulatoria en EE.UU., la estabilización macro y geopolítica y el regreso del capital institucional.
Bitcoin volvió a superar los US$68.000 tras tres sesiones de pérdidas, impulsado por una mejora del apetito por riesgo y expectativas antes de los resultados de Nvidia.
Bitcoin y ether, las dos mayores criptodivisas, subían más de un 3% a las 10 de la mañana del miércoles en Singapur. Bitcoin subió hasta un 3,52% hasta US$66.300.
Bitcoin se encamina a su peor caída mensual desde 2022, presionado por la aversión al riesgo global tras los planes arancelarios anunciados por Donald Trump y por la falta de catalizadores alcistas.
USD1, la stablecoin vinculada al dólar emitida por World Liberty Financial, cayó brevemente por debajo de su paridad antes de recuperarse, tras lo que la compañía calificó como un “ataque coordinado”.
La ruptura del nivel de US$65.000 profundiza el ajuste iniciado tras el máximo post-halving y vuelve a exponer la sensibilidad del bitcoin a la liquidez global y al riesgo macroeconómico.
La reunión organizada por World Liberty Financial, de la familia Trump, reflejó un giro radical en la actitud hacia las criptomonedas, desde el Capitolio hasta los mayores bancos de EE.UU.