Según analistas, el rumbo de bitcoin dependerá de tres factores clave: tasas de la Fed, avances regulatorios en EE.UU. y los flujos hacia los ETF, hoy el principal termómetro del apetito institucional por el mercado cripto.
Los analistas consultados ven posible un aumento de la exposición a criptomonedas en el trimestre, bajo un enfoque selectivo y de largo plazo, con preferencia por bitcoin y ethereum y atención a factores de mercado y regulación.
Bitcoin, el mayor token, y un grupo de activos digitales más pequeños han sido un oasis de calma en relación con la volatilidad de la renta variable, el oro y el petróleo.
La ruptura del nivel de US$65.000 profundiza el ajuste iniciado tras el máximo post-halving y vuelve a exponer la sensibilidad del bitcoin a la liquidez global y al riesgo macroeconómico.