La decisión de priorizar el crecimiento de usuarios sobre la monetización inmediata llevó a recortar el precio objetivo, tras una guía que anticipa menor crecimiento de reservas.
Citi señaló que entre 2024 y 2025 las exportaciones de vehículos y autopartes de China a América Latina superaron en más de 200% los niveles registrados en 2019.
La caída tras resultados récord revela un mercado más exigente: los sólidos números y el respaldo de Wall Street no logran disipar las dudas sobre la IA.
Luis Brossier, nombrado como CEO de Citi en México, está a cargo del siguiente paso del banco en un mercado que considera prioritario, junto a India y Brasil.
La necesidad de la Casa Blanca de que los precios no golpeen a la inflación en un año de elecciones de medio término podría favorecer un entorno de menor presión energética.
Desde Citi observan desafíos en la llamada “última milla” en la lucha contra la inflación en América Latina que podrían mantener las tasas altas por más tiempo, aunque se esperan recortes en Brasil y México.
La inteligencia artificial ya no actúa como un simple motor sectorial, sino como una fuerza estructural que reconfigura la valoración de largo plazo en Wall Street.
El banco descarta un colapso generalizado en tecnología y mantiene su exposición a renta variable, aunque refuerza coberturas ante señales tácticas negativas.
La empresa registró resultados sólidos, pero cae en bolsa en medio de las dudas sobre el retorno de inversión en inteligencia artificial. Aún así, Wall Street mantiene la fe.
El banco identificó 12 episodios de política monetaria restrictiva en Colombia, pero advierte que la última decisión del emisor marca un quiebre respecto a los patrones anteriores por la magnitud del ajuste.
La fuerte corrección en el oro revela su vulnerabilidad a cambios en el apetito de riesgo global. La salida masiva de capital desde derivados y fondos apalancados forzó ventas por más de US$4.000 millones.
El crudo de referencia alcanzó su nivel más alto desde septiembre impulsado por riesgos geopolíticos en Medio Oriente, disrupciones puntuales en la oferta global y una demanda inesperadamente fuerte.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.
El rebote de las acciones energéticas en 2025 refleja un cambio en la percepción de largo plazo sobre el sector, que vuelve a captar interés a medida que la demanda global se mantiene firme.