Antiguas oficinas en ciudades de EE.UU. y Europa encuentran un nuevo propósito: alojar centros de datos que sirven a aplicaciones de inteligencia artificial.
Mientras el fabricante de ChatGPT se prepara para invertir billones en infraestructuras, la valoración global de la empresa, incluida la eventual financiación, podría superar los US$850.000 millones.
El rey de la IA ha sido rebasado por sus rivales, o al menos esa es la percepción pública. Sin embargo, Wall Street no se rinde con el fabricante de ChatGPT.
Los anuncios aparecerán en las próximas semanas para los usuarios que hayan iniciado sesión en la versión gratuita de ChatGPT, así como en un plan “Go” más reciente y de menor costo, de US$8 al mes.
Pese al auge de sus modelos de IA y millonarios debuts en bolsa, los líderes tecnológicos de China admiten que el país tiene pocas probabilidades de superar a EE.UU. en el corto plazo.