El gigante tecnológico chino ByteDance Ltd está contratando en Estados Unidos para cubrir casi 100 puestos vacantes dentro de su división de inteligencia artificial, Seed, creada en 2023.
Wall Street cerró con resultados mixtos, impulsado por las tecnológicas y marcado por tensiones geopolíticas y datos económicos dispares. La plata rompió los US$100.
El esquema de reparto de utilidades es el último giro en un extraordinario drama corporativo que se ha prolongado a lo largo de varias administraciones de EE.UU.
El acuerdo marco, desvelado el lunes por altos funcionarios estadounidenses y chinos tras dos días de conversaciones en Madrid, crearía una versión estadounidense de la popular aplicación de medios sociales.
Las empresas de base tecnológica en sectores como el aeroespacial, las redes sociales y la IA dominan el listado de los unicornios más valiosos del mundo.
El secretario del Tesoro y el representante comercial de EE.UU. se reunieron con sus homólogos chinos en España para ultimar el traspaso de la aplicación.
El vertiginoso ascenso de TikTok ha estado en el punto de mira desde que la administración de Biden lideró un esfuerzo para prohibir la entrada a EE.UU. del fenómeno de las redes sociales de propiedad china, alegando preocupaciones de seguridad nacional.
Incluso si la oferta de Amazon no logra calar en la Casa Blanca, el interés de la compañía podría obligar a otros interesados a pagar más, lo que le sacaría más dinero a un posible rival.
El presidente dijo a principios de este mes que estaba negociando con cuatro posibles postores diferentes para TikTok, pero no los identificó públicamente.
El destino de TikTok ha estado en el limbo desde que el Congreso aprobó una ley de seguridad nacional que exigía la prohibición de la aplicación a menos que ByteDance cediera el negocio estadounidense de TikTok a un propietario no chino.
La empresa matriz de TikTok, con sede en China, está obligada a encontrar un comprador para sus operaciones en EE.UU. o enfrentarse a un cierre el domingo en virtud de la ley.
El presidente electo Donald Trump ha intentado retrasar la prohibición para poder “salvar” la app que él mismo impulsó prohibir durante su anterior administración.