La escalada militar se intensifica con el primer ataque de EE.UU. contra un petrolero cerca de la principal terminal de exportación iraní, mientras el paso de buques por el estrecho de Ormuz sigue reduciéndose.
La operación marca el primer ataque de EE.UU. contra un buque desde que reimpuso el bloqueo al tráfico marítimo iraní y eleva las tensiones en el Golfo Pérsico.
Seis superpetroleros navegaron por el estrecho de Ormuz con los sistemas de rastreo apagados durante la última semana, antes de la entrada en vigor del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes.
Ante las esporádicas hostilidades del conflicto de tres meses, los barcos han tenido que recurrir a maniobras poco convencionales para realizar la travesía.
Las licencias, expedidas en abril, permitirán desguazar cuatro portacontenedores: el Yogi, el Timon, el Rantanplan y el Bigli, según el CEO de GMS, Anil Sharma.
Un superpetrolero chino cargado con crudo iraquí intenta atravesar el estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos intensifica el control naval sobre la estratégica vía marítima.
Transparencia Venezuela expone la manera en que ha aumentado el número de buques sancionados y furtivos en las costas del país desde la caída de Nicolás Maduro.
La OMI trabaja en un plan para evacuar unos 800 buques varados en el Golfo Pérsico, que solo se activará cuando haya señales claras de desescalada y ausencia de minas en la zona.
Un superpetrolero gestionado por una naviera griega cruzó el estrecho de Ormuz con su señal apagada, en medio de bloqueos de EE.UU. e Irán que mantienen restringido el paso y tensionan el mercado energético.
Tres buques de la flota oscura que cargaron petróleo antes del derrocamiento de Maduro siguen varados frente a la costa venezolana. Su inmovilidad revela los rezagos de años de comercio clandestino.
La investigación de la Marina mexicana contrasta con la versión previa de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre una investigación penal de un solo buque.
Estados Unidos incautó otro petrolero cerca de Venezuela, elevando a seis el número de buques retenidos en el último mes por su presunta vinculación con la exportación de crudo sancionado.
Los buques de la Armada estadounidense están actualmente aplicando una “cuarentena” a las exportaciones de petróleo venezolano como parte de los esfuerzos del presidente para presionar a los funcionarios de ese país.
El mercado mundial de la energía está atento a cualquier señal de interrupción del suministro procedente de Venezuela en medio de las crecientes tensiones con EE.UU.