Los bonos caen, los rendimientos suben y las acciones vinculadas con la inteligencia artificial enfrentan nuevas dudas. Estas son las fuerzas detrás del ajuste y las estrategias que plantean las principales firmas de inversión.
Las monedas de países en desarrollo caen por cuarto día consecutivo mientras el alza de los rendimientos de los bonos y los precios de la energía aumenta la presión sobre los activos de riesgo.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió al 5,04%, su nivel más alto desde 2007, ante el aumento de los precios de la energía, el endeudamiento y los riesgos inflacionarios.
Steven Barrow, de Standard Bank, elevó su previsión para el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años y ahora espera que alcance 5,2% a finales de 2026.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó 5,01%, impulsado por las preocupaciones sobre la inflación, el aumento de las necesidades de endeudamiento y una mayor oferta de deuda.
El repunte del petróleo y una recompra de bonos menor a la esperada por el Tesoro elevaron los rendimientos de la deuda estadounidense y reavivaron las dudas sobre la estrategia de Bessent.
Los bonos del Tesoro cayeron antes de una subasta de deuda a 30 años, después de que Trump prometiera un pago de US$5.000 a los adultos si los republicanos mantienen el control del Congreso.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta 4,85%, su nivel más alto desde noviembre de 2023, después de que el Tesoro ampliara su programa de recompra por debajo de las expectativas de algunos estrategas.
El Departamento del Tesoro comprará hasta US$6.000 millones en bonos con vencimientos de entre 10 y 20 años, frente a los US$2.000 millones previstos inicialmente.
Los bonos del Tesoro estadounidense avanzaron y los rendimientos bajaron después de que Christopher Waller dijera que apoyaría mantener las tasas sin cambios si la inflación continúa moderándose.
Los bonos mundiales recuperaron terreno ante el atractivo de unos rendimientos elevados, mientras el mercado modera el temor a una escalada prolongada entre EE.UU. e Irán y a mayores presiones inflacionarias.
Torsten Slok señaló que la guerra con Irán y los aranceles podrían elevar los rendimientos estadounidenses, mientras considera menor la preocupación por la situación fiscal de EE.UU. frente a Japón y Alemania.
La escalada entre Estados Unidos e Irán impulsó el crudo y agravó la presión sobre los bonos, mientras los operadores asignan cerca de 70% de probabilidad a un alza de tasas de la Fed.
El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años se mantiene por encima del 5%, mientras el déficit fiscal, la inflación y nuevas emisiones corporativas presionan la deuda estadounidense.
El mensaje de Kevin Warsh elevó las apuestas por un aumento de tasas de la Fed, impulsó al dólar y a los rendimientos de corto plazo, mientras presionó al S&P 500, el oro y el bitcoin.
Los bonos del Tesoro reaccionaron al tono de Warsh en Jackson Hole: subieron los rendimientos a corto plazo mientras los de largo plazo bajaron, ante mayores apuestas de alzas de tasas.
Los mercados esperan que Kevin Warsh aclare la estrategia de la Reserva Federal frente a la inflación. El tono de su discurso puede resultar decisivo para el dólar y trasladarse al oro y al bitcoin.
Los inversionistas evitaron grandes apuestas antes del balancede la tecnológica, mientras los datos económicos reforzaron las expectativas de un alza de tasas de la Fed este año.
El repunte de las tecnológicas impulsó a Wall Street, mientras el descenso del crudo alivió las preocupaciones por la inflación y favoreció a los bonos en una semana clave para Nvidia y la Fed.