Los bancos prefieren los pagarés a corto plazo que han acumulado importantes intereses vencidos (PDI). Muchos se negocian con mayores descuentos que los de vencimiento más largo.
La venta masiva de software revela que el mercado dejó atrás el debate sobre la viabilidad de la inteligencia artificial y comenzó a valorar su impacto en modelos de negocio, tasas y financiamiento corporativo.
La transición en el Ejecutivo peruano reabre interrogantes sobre la estabilidad política en pleno ciclo electoral, pero los mercados muestran cautela más que pánico.
La nación centroamericana ofrece US$1.490 millones en pagarés con vencimiento en 2034 y otros US$1.490 millones en bonos con vencimiento en 2038, según personas familiarizadas con el asunto.
La relación entre la oferta y la cobertura en la venta subió a 3,10 desde el 3,08 de la última subasta, la primera vez que aumenta la demanda desde septiembre.
En lo que se perfila como otro año espectacular, los mercados asiáticos están superando a sus homólogos estadounidenses y europeos, atrayendo a inversores globales.
Las preocupaciones se agudizaron el lunes, cuando Raízen SA se vio afectada por dos rebajas de su calificación crediticia que la hicieron pasar del grado de inversión a la categoría de “basura”.