La escalada en Medio Oriente eleva la prima de riesgo y la volatilidad, pero Goldman Sachs descarta una crisis bursátil global si el alza del petróleo no es severa y sostenida.
Un siglo y cuarto de datos comparables entre países muestra una jerarquía clara. La diversificación y la disciplina de largo plazo emergen como factores clave.
La consistencia de las proyecciones para 2026/27 coloca a Brasil en el centro del ajuste global y desplaza el foco desde la escasez hacia la recomposición de inventarios.
Las acciones estadounidenses cerraron con pérdidas en una jornada dominada por la aversión al riesgo, en medio de temores sobre la IA y la crisis en Medio Oriente.
La decisión de priorizar el crecimiento de usuarios sobre la monetización inmediata llevó a recortar el precio objetivo, tras una guía que anticipa menor crecimiento de reservas.
La empresa acelera ventas y gana participación en sus principales mercados, pero el ciclo de inversión presiona la rentabilidad y desplaza el debate hacia el margen.
La caída tras resultados récord revela un mercado más exigente: los sólidos números y el respaldo de Wall Street no logran disipar las dudas sobre la IA.
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja, en medio de dudas sobre la sostenibilidad del rally tecnológico. El petróleo cayó en medio de las negociaciones con Irán.
El banco sostiene que la caída del dólar responde a factores cíclicos vinculados a coberturas, flujos y ciclo global, sin evidencia de una pérdida estructural de su rol dominante.