El metal superó un nuevo máximo tras nuevos episodios de tensión geopolítica y señales de política monetaria más flexible. Wall Street cree que el metal precioso se va a acercar a los US$5.000.
Saxo Bank anticipa un cambio en el comportamiento de los mercados hacia 2026, marcado por menor tolerancia a las narrativas y mayor exigencia sobre márgenes, flujos de caja y fundamentos macroeconómicos.
El banco mantiene una visión positiva para los mercados en 2026, con apuestas claras por acciones de EE. UU. y Asia, bonos en moneda local de emergentes.
Los bancos centrales de América Latina ajustan su estrategia frente a una Reserva Federal dividida y un entorno de inflación desigual. Diciembre será clave para definir el rumbo monetario de 2026.
El metal se fortalece como refugio ante riesgos fiscales, deuda global y tasas reales a la baja. JPMorgan y UBS mantienen perspectivas alcistas, destacando el rol de los bancos centrales.
La demanda global de oro alcanzó un récord trimestral entre julio y septiembre, impulsada por flujos de inversión y compras sostenidas de bancos centrales.