La guerra en Medio Oriente tuvo un impacto global sobre la energía y esto se sintió en el país rioplatense. No obstante, el Índice de Precios al Consumidor no llegó aún al objetivo de BCU.
El retroceso del metal responde al ajuste en expectativas de tasas tras el shock energético, aunque la demanda de bancos centrales y flujos asiáticos mantiene el soporte estructural.
Le compró Derechos Especiales de Giro, la moneda del Fondo, por el equivalente a US$819 millones en la antesala del pago de intereses que debía hacer el viernes pasado.
En marzo, tras ser derrotado en votación, el ministro se retiró molesto de la Junta y advirtió que se distanciaría de la autoridad monetaria. El mercado espera hoy otro aumento de tasas de interés.
La proporción del dinero más líquido cayó del 27% al 24,8% del total, mientras los instrumentos de ahorro ganaron peso, evidenciando un traslado hacia depósitos a plazo en medio del ciclo de tasas altas.
Las declaraciones se producen en un periodo de transición para el banco central. El mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed expira el mes que viene.
Leonardo Villar Gómez, Gerente General del Banco de la República, envió una carta al ministro de Hacienda, Germán Ávila, en la que lanzó una contundente respuesta frente a las descalificaciones del Gobierno hacia la Junta Directiva.
Analistas advierten que elevar la meta de inflación podría traducirse en tasas más altas, caída en el valor de los TES y mayor costo de la deuda pública.
El mandatario defendió sus declaraciones contra el Banco de la República y su gerente, insistiendo en que las altas tasas de interés afectan al empleo, la producción y el ingreso de los hogares.
Germán Ávila aseguró que “la economía no se va a desmoronar si la meta de inflación es 4% o incluso 5%”. Además criticó las encuestas de expectativas de inflación.
El gerente del Banco de la República explicó ante el Congreso por qué han subido las tasas de interés y reiteró que la Junta no actúa con el propósito de beneficiar al sector financiero.
Una licencia general emitida el martes por el Departamento del Tesoro permite a instituciones financieras y otras entidades hacer negocios con el banco central de Venezuela.
Tres de los cuatro bancos privados más grandes del país por activos achicaron su red en el último año; el Galicia, en plena transición tras absorber al HSBC Argentina, fue el único que sumó sucursales.