El gigante latinoamericano reportó compresión de márgenes por inversiones agresivas en tarjetas de crédito y envíos gratis, mientras extendió la duración de préstamos en Brasil de cinco a ocho meses y elevó provisiones.
Los ingresos de la compañía crecieron al ritmo más rápido en casi cuatro años, aunque la ganancia neta quedó por debajo de las expectativas por cuarto trimestre consecutivo.
La administración Trump ha criticado a Pekín por financiar a Irán con compras de energía y ha advertido a los bancos que corren el riesgo de sanciones secundarias.
Los futuros del Nasdaq 100 subieron un 0,7%, mientras que los del S&P 500 ganaron un 0,3%, y ambos índices se encaminan a superar sus máximos históricos.
La vulnerabilidad de los bonos regionales a las perturbaciones de los precios del petróleo podría intensificarse con el tiempo, según muestra un análisis de Bloomberg.
Los inversores también permanecen en vilo mientras EE.UU. e Irán se disputan el control del estrecho de Ormuz después de que Teherán propusiera un acuerdo provisional.
Las acciones abrieron a la baja en Australia y Corea del Sur, con Japón cerrado por festivo, mientras que el sentimiento hacia la tecnología mostró signos de estabilización.